EN BUSCA DE ABSENTA POR LAS CALLES DE BUCAREST
Hola a todos, feliz año y todas estas cosas! Hoy toca hablar de la última tarde que pasamos en Rumanía, en concreto en Bucarest, que empleamos en reservar por Internet una mesa en Caru'cu Bere, antes de nada, ya que queríamos repetir antes de abandonar el país por el buen sabor de boca que nos dejó la comida, el ambiente y sobre todo, su cerveza casera.
Nos fuimos de ruta por la ciudad preguntando en diversas tiendas por absenta, bebida que no conseguimos hallar, hasta encontrar en el centro histórico Curtea Veche, la Corte Principesca de Vlad Tepes, donde nos cobraron un leu por nada y visitamos las ruinas que no tenían nada en especial, estaban bastante mal cuidadas y olía a meado de gato por todos sitios, lo mejor, un busto de "El Empalador" que había en uno de los patios.
Pero era la hora de la comida y teníamos un hambre de lobos, así que mis compañeros de viaje se empeñaron en pasar a un bar-terraza que parecía el típico de menús baratos que no están mal para el día a día de los trabajadores. Yo no estaba nada de acuerdo porque a la vista de los precios de los mejores restaurantes no quería perder la oportunidad de comer como un marqués por un precio de risa. Como tampoco nos atendían, nos levantamos ante mi insistencia y nos fuimos de allí, y gracias a ello encontramos otro restaurante llamado Terasa Doamnei, al que se accedía a través de un patio y que se encontraba enfrente de la Banca Nacional creo recordar, por lo que dentro estaban comiendo gentes encorbatadas y con pinta de ministros. El sitio era extremadamente lujoso, con vegetación y decoración suntuosa, con sitio a cubierto o al descubierto y además contaba con un estanque en el que nadaban algunos patos. Y eso fue lo que pedimos para degustar, pato, pero al ver en la carta que se ofrecía Oso de los Cárpatos, tuvimos que pedirlo también, no podíamos irnos sin probarlo, y tampoco era nada especial, como la ternera pero más seco y duro. El pato estaba mejor. Todo baratísimo aunque más caro que en los demás sitios donde habíamos estado y además con un camarero que quería una propina más alta que la que le ofrecíamos así que se quedó sin nada por listo.
Fuimos a por un café a un pub de moda del centro, el Kartell, cuyo cartel rezaba "Abierto desde las 10 de la mañana hasta el último cliente", de decoración bastante ambigua, por no decir directamente homosexual, que contrastaba con la camarera, auténtico monumento a la heterosexualidad masculina. Tomamos café y copas diversas y nos fuimos paseando al hotel tranquilamente por las avenidas de la ciudad para hacer tiempo hasta la cena, sin encontrar la dichosa absenta, ni siquiera en supermercado céntrico al que entramos. Empezábamos a pensar que nos volvíamos a España sin la bebida draculiana.
- jajajaj! "auténtico monumento a la heterosexualidad masculina"...... me quedo con la frase!
- El camarero ese estarÃa acostumbrado a otro tipo de clientela, en plan altos funcionarios y todo eso.. por lo demás me ha parecido curioso el tema del plato de oso de los cárpatos, sabÃa que se comÃan diferentes animales que aquà no en muchos paÃses pero es la primera vez que oigo que el oso se come en restaurantes, perdonad mi ignorancia
- Oso de los Cárpatos!!??!!!?? Eso quiero probarlo!!!!
- Cuidadito con la absenta que engaña!!
- ..... tengo pensado viajar este año que viene a rumania ... claro que de inglés nada ... voy a dar la hora o no sólo con mi español ? ... qué tal bucarest .. es tan alucinante como las historias que me imagino cada uno de nosotros se ha armado en su cabeza ... o por lo menos yo
